Argentina: Fuerza Aérea Sociedad Anónima

Last Updated: 2 May 2017
Article by Juan Javier Negri

Con ese título, una película documental criticó la corrupción en el control del tráfico y la seguridad aérea en la Argentina.

Alguien se sintió injuriado...

En 2005 se estrenó "Fuerza Aérea Sociedad Anónima", un duro documental dirigido por Enrique Piñeyro en el que se criticaba duramente la corrupción en el control del tráfico y la seguridad aérea en la Argentina, entonces a cargo de las fuerzas militares.

Al estreno del film sucedieron entrevistas a su director —incluyendo una hecha por Magdalena Ruiz Guiñazú, una periodista sumamente conocida en la Argentina—, avisos en los principales diarios de Buenos Aires, etcétera.

Un brigadier (es decir, un alto funcionario de la Fuerza Aérea, con rango superior al de un coronel en los ejércitos terrestres) se sintió perjudicado por varias escenas de la película y por los comentarios periodísticos. Entonces hizo pleito contra el director y la empresa productora, pero perdió el caso.

Apeló con varios argumentos; entre ellos, que Piñeyro filmó la película para ganar dinero, y no como un trabajo de investigación periodística. En ese contexto mercantil, entendió haber sido ofendido al ser tratado de corrupto, inmoral, etcétera. También consideró que esas ofensas no podían ser justificadas en aras de un supuesto "interés público" que, en su opinión, no existía en el caso.

En opinión del ofendido brigadier, el derecho de informar tenía límites; entre ellos, el honor de las personas y su dignidad. Alegó también que en el documental se decían falsedades, con ligereza y sin rectificación posterior (como, por ejemplo, que él había sido responsable de la habilitación de un pequeño aeropuerto sin el debido mantenimiento, lo que ocasionó un accidente fatal).

Un argumento adicional (e interesante, por sus posibles consecuencias) fue que, en un caso idéntico, y con motivo de la misma película, la justicia había condenado a Piñeyro.

La Cámara de Apelaciones1 estableció, en primer lugar, que las cuestiones relativas al estado de los aviones, del tráfico aéreo, de los aeropuertos y radares, del control y de sus posibles deficiencias son hechos de relevancia pública. En consecuencia, interesan a la población. Como en la Argentina hubo "algunos accidentes que han costado la vida de muchas personas", ello "pone a estas situaciones por encima de intereses privados". Esta consideración, agregamos nosotros, tiene importantes consecuencias legales, como se verá.

Los jueces luego dijeron que cuando una película "se vincula con la información pública, se asemeja a la actividad periodística". Esa vinculación se estableció a raíz de que en el filme se relataron hechos realmente ocurridos y no se imaginaron personajes, "ni, como sucede en otra clase de películas, se idearon protagonistas, historias de amor, mezclas de alegrías y tristezas..." (Seguramente los jueces pensaban en la descripción fílmica del naufragio del "Titanic", ahora para siempre entrelazada con la ficticia historia de amor entre Leonardo DiCaprio y Kate Winslet). Piñeyro, el propio director del filme argentino, aparecía como relator de lo descripto en la pantalla.

La Cámara recordó fallos de la Suprema Corte de los Estados Unidos en los que se reconoció que "la expresión cine- matográfica se encuentra protegida por la primera enmienda, que protege la libertad de prensa y de expresión". Esto es así por cuanto "prensa" comprende "todas las formas de exteriorizar y poner en conocimiento del público ideas, opiniones, consejos y hechos en forma de libros, periódicos, hojas sueltas o que se difundan a través de los medios audiovisuales..."

Para los magistrados, "la libertad de expresión es una piedra angular de la existencia misma de una sociedad democrática..." pues "es indispensable para la formación de la opinión pública [...] para que a la hora de ejercer sus opciones esté suficientemente informada".

Sentado el principio de que una película constituye una manifestación de la libertad de expresión, los jueces consideraron que el ofendido brigadier era un funcionario público. Había sido, además de miembro de las Fuerzas Armadas con un grado importante, presidente de la Junta de Investigaciones de Accidentes de la Aviación Civil y Comandante de Regiones Aéreas.

Haber ejercido esos cargos lo expuso a la crítica, porque "es esencial a la garantía de la libertad de prensa la posibilidad de ejercer la libre crítica a los funcionarios en razón de sus actos de gobierno, pues ello hace a los fundamentos mismos del régimen republicano".

Y aquí viene el meollo del asunto: el tribunal aplicó la teoría (desarrollada inicialmente por la corte estadounidense y luego adoptada por la argentina) según la cual existen dos regímenes de protección contra las publicaciones ofensivas o agraviantes. Uno, más protector, se aplica a los particulares. Otro, con menos protección, es para "los funcionarios públicos, figuras públicas o particulares involucrados en cuestiones públicas".

De este modo, mientras que a los 'ciudadanos comunes' se les aplica el régimen de responsabilidad civil común — aclaramos: quien daña indemniza— a los hombres públicos se les aplica la llamada 'doctrina de la real malicia' reservada para informaciones falsas. Esta doctrina produce la inversión de la carga de la prueba: quien se sienta ofendido deberá demostrar que quien supuestamente lo agravió "conocía la falsedad de la noticia o actuó con temerario desinterés acerca de su veracidad".

En otras palabras, "el honor de los personajes públicos posee inferiores niveles de protección que el de los individuos anónimos", porque se han expuesto voluntariamente a la crítica y tienen mayor acceso a los medios de comunicación para poder replicar las imputaciones falsas.

Los jueces tuvieron en cuenta que el brigadier participó voluntariamente de un debate televisivo en el que discutió con el director de la película. Esa contienda tuvo carácter público, por lo que hubo que valorar "el decrecimiento de los niveles de protección del derecho al honor".

Pero... ¿se excedieron los límites de la actividad informativa, teniendo en cuenta que el brigadier "gozaba de una protección atenuada"?

Los jueces entendieron que tanto en la película como en las entrevistas televisivas "hubo noticias inexactas". Pero no toda información equivocada genera responsabilidad civil, máxime cuando se está en presencia de hechos de relevancia pública. Esto es así "por cuanto Piñeyro, en ejercicio de su libertad de expresión y de opinión, tenía también derecho a criticar la actuación de los funcionarios públicos". Y no se demostró que el director de cine hubiera tenido "notoria despreocupación acerca de la veracidad de los hechos" o hubiera publicado noticias "a sabiendas de su falsedad".

Por otra parte, se demostró que Piñeyro nunca hizo mención al brigadier por su nombre y apellido, ni le imputó haber cometido delito alguno. Sólo dijo tener dudas o sospechas sobre la conducta de los miembros de la Fuerza Aérea, pero no se le podía considerar responsable por hacer comentarios al respecto.

Para los jueces "quienes ejercen funciones vinculadas a la seguridad de la población están expuestos a críticas, impresiones y opiniones", aunque se las haga "de modo ríspido y con descalificaciones". Todo ciudadano, según el tribunal, tiene derecho "no sólo a criticar a los funcionarios públicos sino a pedir su separación del cargo".

La Cámara rechazó el argumento de que en otro caso similar se había resuelto algo distinto. En este otro caso, el demandante no tenía un cargo público relevante como el del brigadier y fue filmado y su imagen reproducida sin su permiso, al revés que en este pleito, donde el brigadier fue voluntariamente a un programa de televisión a debatir públicamente.

La apelación del brigadier fue rechazada.

Los jueces concluyeron sus argumentos con una frase digna de mención: "es mejor que en algunos casos una persona pública no vea reparado su honor, siempre que el asunto se relacione con cuestiones públicas, a que el público deje de recibir información relevante para la vida republicana porque la prensa se silencia por miedo a las consecuencias".

Footnote

1 In re "C.H. c. Piñeyro y otros", CNCiv (H), 2016; elDial.com AA9CA9

The content of this article is intended to provide a general guide to the subject matter. Specialist advice should be sought about your specific circumstances.

To print this article, all you need is to be registered on Mondaq.com.

Click to Login as an existing user or Register so you can print this article.

Authors
 
Some comments from our readers…
“The articles are extremely timely and highly applicable”
“I often find critical information not available elsewhere”
“As in-house counsel, Mondaq’s service is of great value”

Related Topics
 
Related Articles
 
Up-coming Events Search
Tools
Print
Font Size:
Translation
Channels
Mondaq on Twitter
 
Register for Access and our Free Biweekly Alert for
This service is completely free. Access 250,000 archived articles from 100+ countries and get a personalised email twice a week covering developments (and yes, our lawyers like to think you’ve read our Disclaimer).
 
Email Address
Company Name
Password
Confirm Password
Position
Mondaq Topics -- Select your Interests
 Accounting
 Anti-trust
 Commercial
 Compliance
 Consumer
 Criminal
 Employment
 Energy
 Environment
 Family
 Finance
 Government
 Healthcare
 Immigration
 Insolvency
 Insurance
 International
 IP
 Law Performance
 Law Practice
 Litigation
 Media & IT
 Privacy
 Real Estate
 Strategy
 Tax
 Technology
 Transport
 Wealth Mgt
Regions
Africa
Asia
Asia Pacific
Australasia
Canada
Caribbean
Europe
European Union
Latin America
Middle East
U.K.
United States
Worldwide Updates
Registration (you must scroll down to set your data preferences)

Mondaq Ltd requires you to register and provide information that personally identifies you, including your content preferences, for three primary purposes (full details of Mondaq’s use of your personal data can be found in our Privacy and Cookies Notice):

  • To allow you to personalize the Mondaq websites you are visiting to show content ("Content") relevant to your interests.
  • To enable features such as password reminder, news alerts, email a colleague, and linking from Mondaq (and its affiliate sites) to your website.
  • To produce demographic feedback for our content providers ("Contributors") who contribute Content for free for your use.

Mondaq hopes that our registered users will support us in maintaining our free to view business model by consenting to our use of your personal data as described below.

Mondaq has a "free to view" business model. Our services are paid for by Contributors in exchange for Mondaq providing them with access to information about who accesses their content. Once personal data is transferred to our Contributors they become a data controller of this personal data. They use it to measure the response that their articles are receiving, as a form of market research. They may also use it to provide Mondaq users with information about their products and services.

Details of each Contributor to which your personal data will be transferred is clearly stated within the Content that you access. For full details of how this Contributor will use your personal data, you should review the Contributor’s own Privacy Notice.

Please indicate your preference below:

Yes, I am happy to support Mondaq in maintaining its free to view business model by agreeing to allow Mondaq to share my personal data with Contributors whose Content I access
No, I do not want Mondaq to share my personal data with Contributors

Also please let us know whether you are happy to receive communications promoting products and services offered by Mondaq:

Yes, I am happy to received promotional communications from Mondaq
No, please do not send me promotional communications from Mondaq
Terms & Conditions

Mondaq.com (the Website) is owned and managed by Mondaq Ltd (Mondaq). Mondaq grants you a non-exclusive, revocable licence to access the Website and associated services, such as the Mondaq News Alerts (Services), subject to and in consideration of your compliance with the following terms and conditions of use (Terms). Your use of the Website and/or Services constitutes your agreement to the Terms. Mondaq may terminate your use of the Website and Services if you are in breach of these Terms or if Mondaq decides to terminate the licence granted hereunder for any reason whatsoever.

Use of www.mondaq.com

To Use Mondaq.com you must be: eighteen (18) years old or over; legally capable of entering into binding contracts; and not in any way prohibited by the applicable law to enter into these Terms in the jurisdiction which you are currently located.

You may use the Website as an unregistered user, however, you are required to register as a user if you wish to read the full text of the Content or to receive the Services.

You may not modify, publish, transmit, transfer or sell, reproduce, create derivative works from, distribute, perform, link, display, or in any way exploit any of the Content, in whole or in part, except as expressly permitted in these Terms or with the prior written consent of Mondaq. You may not use electronic or other means to extract details or information from the Content. Nor shall you extract information about users or Contributors in order to offer them any services or products.

In your use of the Website and/or Services you shall: comply with all applicable laws, regulations, directives and legislations which apply to your Use of the Website and/or Services in whatever country you are physically located including without limitation any and all consumer law, export control laws and regulations; provide to us true, correct and accurate information and promptly inform us in the event that any information that you have provided to us changes or becomes inaccurate; notify Mondaq immediately of any circumstances where you have reason to believe that any Intellectual Property Rights or any other rights of any third party may have been infringed; co-operate with reasonable security or other checks or requests for information made by Mondaq from time to time; and at all times be fully liable for the breach of any of these Terms by a third party using your login details to access the Website and/or Services

however, you shall not: do anything likely to impair, interfere with or damage or cause harm or distress to any persons, or the network; do anything that will infringe any Intellectual Property Rights or other rights of Mondaq or any third party; or use the Website, Services and/or Content otherwise than in accordance with these Terms; use any trade marks or service marks of Mondaq or the Contributors, or do anything which may be seen to take unfair advantage of the reputation and goodwill of Mondaq or the Contributors, or the Website, Services and/or Content.

Mondaq reserves the right, in its sole discretion, to take any action that it deems necessary and appropriate in the event it considers that there is a breach or threatened breach of the Terms.

Mondaq’s Rights and Obligations

Unless otherwise expressly set out to the contrary, nothing in these Terms shall serve to transfer from Mondaq to you, any Intellectual Property Rights owned by and/or licensed to Mondaq and all rights, title and interest in and to such Intellectual Property Rights will remain exclusively with Mondaq and/or its licensors.

Mondaq shall use its reasonable endeavours to make the Website and Services available to you at all times, but we cannot guarantee an uninterrupted and fault free service.

Mondaq reserves the right to make changes to the services and/or the Website or part thereof, from time to time, and we may add, remove, modify and/or vary any elements of features and functionalities of the Website or the services.

Mondaq also reserves the right from time to time to monitor your Use of the Website and/or services.

Disclaimer

The Content is general information only. It is not intended to constitute legal advice or seek to be the complete and comprehensive statement of the law, nor is it intended to address your specific requirements or provide advice on which reliance should be placed. Mondaq and/or its Contributors and other suppliers make no representations about the suitability of the information contained in the Content for any purpose. All Content provided "as is" without warranty of any kind. Mondaq and/or its Contributors and other suppliers hereby exclude and disclaim all representations, warranties or guarantees with regard to the Content, including all implied warranties and conditions of merchantability, fitness for a particular purpose, title and non-infringement. To the maximum extent permitted by law, Mondaq expressly excludes all representations, warranties, obligations, and liabilities arising out of or in connection with all Content. In no event shall Mondaq and/or its respective suppliers be liable for any special, indirect or consequential damages or any damages whatsoever resulting from loss of use, data or profits, whether in an action of contract, negligence or other tortious action, arising out of or in connection with the use of the Content or performance of Mondaq’s Services.

General

Mondaq may alter or amend these Terms by amending them on the Website. By continuing to Use the Services and/or the Website after such amendment, you will be deemed to have accepted any amendment to these Terms.

These Terms shall be governed by and construed in accordance with the laws of England and Wales and you irrevocably submit to the exclusive jurisdiction of the courts of England and Wales to settle any dispute which may arise out of or in connection with these Terms. If you live outside the United Kingdom, English law shall apply only to the extent that English law shall not deprive you of any legal protection accorded in accordance with the law of the place where you are habitually resident ("Local Law"). In the event English law deprives you of any legal protection which is accorded to you under Local Law, then these terms shall be governed by Local Law and any dispute or claim arising out of or in connection with these Terms shall be subject to the non-exclusive jurisdiction of the courts where you are habitually resident.

You may print and keep a copy of these Terms, which form the entire agreement between you and Mondaq and supersede any other communications or advertising in respect of the Service and/or the Website.

No delay in exercising or non-exercise by you and/or Mondaq of any of its rights under or in connection with these Terms shall operate as a waiver or release of each of your or Mondaq’s right. Rather, any such waiver or release must be specifically granted in writing signed by the party granting it.

If any part of these Terms is held unenforceable, that part shall be enforced to the maximum extent permissible so as to give effect to the intent of the parties, and the Terms shall continue in full force and effect.

Mondaq shall not incur any liability to you on account of any loss or damage resulting from any delay or failure to perform all or any part of these Terms if such delay or failure is caused, in whole or in part, by events, occurrences, or causes beyond the control of Mondaq. Such events, occurrences or causes will include, without limitation, acts of God, strikes, lockouts, server and network failure, riots, acts of war, earthquakes, fire and explosions.

By clicking Register you state you have read and agree to our Terms and Conditions